Me quisiste con todo tú corazón...Te quería pero no con ese mismo nivel.
Tú diste parte de tú vida para darme lo mejor.... Yo te digo algo pero careciendo de esa intención que tú tenia.
El tiempo paso y empezaba a comprenderlo mejor, pero al mismo tiempo la edad te estaban cobrando factura... Mi maduración y valoración hacia ti eran más claros.... Pero tú actitud estaba naturalmente cansada y tus movimientos eran débiles... Tú mirada y acciones que realizabas mantenían esa calidad humana y alegría que siempre te caracterizo... Pero a la vez reflejaban una necesidad de descanso y aceptación a la etapa de la muerte... Siempre trate de seguir tus pasos y ser alguien bueno, pero cunado había conseguido algo similar a tú gran nivel como ser vivió, te pusiste frio(a) y nunca más te puede volver a ver.
Las leyendas como tú nunca morirán.
A veces las circunstancias de la vida, del destino y de Dios nos pone a las personas en nuestro camino porque de una u otra manera vienen a dejarnos un aprendizaje ya sea bueno o malo nadie llega por casualidad.
ResponderEliminar